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domingo, 29 de diciembre de 2013

Reclamar al seguro II: escrito tipo para reclamar a la aseguradora de nuestro coche.

Como ya comentamos en el post “Reclamar al seguro”, donde detallamos los pasos a seguir en casos de necesitar reclamar al seguro, el primer paso en caso de no tener noticias del seguro es ponernos en contacto con su atención al cliente. Si esto no nos soluciona el problema, deberemos presentar un escrito ante la aseguradora.


¿Por qué debo presentar un escrito ante la aseguradora y donde debo presentarlo?

Presentar un escrito ante la aseguradora del vehículo es el paso previo y necesario para poder acceder al servicio de reclamaciones de la Dirección de Seguros y Fondos de Pensiones. Por tanto presentar el escrito ante la aseguradora es totalmente necesario.
Además de lo anterior, cuando presentemos el escrito nos lo sellaran. Este sello es la prueba de que hemos presentado el escrito y de la fecha de la presentación. Las aseguradoras tienen unos plazos máximos para respondernos, de no hacerlo o hacerlo sin la debida diligencia, podremos ir a reclamar frente a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensión.
Deberemos presentar el escrito en el registro de la sede social de la aseguradora, donde deberemos aportar dos copias del escrito, uno para la aseguradora y otra para nosotros. Nos lo sellaran y la copia quedará registrada en la aseguradora, comenzando el plazo para la contestación.



¿Qué hago si la sede social de mi aseguradora no está en mi ciudad, provincia o comunidad autónoma?

Para cerciorarnos de que nuestro escrito llega a “buen puerto”, deberemos dirigirnos a Correos y enviar el escrito mediante el servicio de Burofax. El Burofax es un documento con fuerza probatoria y la cual se nos entrega copia y acuse de recibo. Con esta copia bastara para acudir a la DGSyFP en caso de no recibir respuesta.

¿Cuánto tiempo tengo que esperar la respuesta de mi aseguradora?

Deberás esperar un máximo de un mes. Si la aseguradora no se ha puesto en contacto contigo, acude a reclamar a la DGSyFP. Si la aseguradora contacta contigo, solicita que te den todo lo que dicen por escrito y además en caso de haber tenido que abonar el envió del escrito mediante Burofax, el coste de éste servicio.

¿Cómo redacto el escrito para mi aseguradora?

Copia el escrito que te ofrecemos en éste post y rellena tus datos. Es aconsejable que los rellenes mecánicamente y de la manera más sencilla y clara posible. Esto facilitara la tramitación por parte de la aseguradora.
A continuación puedes ver el modelo de escrito tipo que deberás presentar a la aseguradora de tu coche.

Nombre y Apellidos:
Número de Documento:
Dirección:
Teléfono:
Numero de póliza:
Matrícula del vehículo:
A (Nombre de la Compañía)
Estimados señores, me dirijo a ustedes en relación al siniestro acontecido con mi vehículo con matrícula y número de póliza arriba descritos, el pasado (Fecha), y de la que a fecha de hoy (Fecha) aún no tengo noticias. Por lo que les ruego que en la mayor brevedad posible, se pongan en contacto conmigo para poder ofrecerme una solución satisfactoria a este asunto. En caso de no recibir dicha respuesta, me veré obligado a acudir al departamento del defensor del asegurado y en su defecto a la DGSyFP.
Sin otro particular:
Nombre y Apellidos:

Firma
En (Ciudad) a (Día) de (Mes) de (Año)
Esta carta siempre se entregará como decíamos, con copia del documento de identidad, y entregando dos copias, para que nos devuelvan una sellada con la fecha de entrada, la cual guardaríamos para futuras reclamaciones.

Recordarte que como usuario tienes los mismos derechos tanto si has contratado la póliza por Internet, por teléfono o en una oficina de la aseguradora. También ten claro que un seguro barato no es sinónimo de desprotección, tienes los mismo derechos frente a la aseguradora.

En el próximo artículo os enseñaré a reclamar en caso de robo en la taquilla de vuestro gimnasio, el mundo del fitness y el entrenamiento está peligroso ;)

Seguros obligatorios

A nadie se le escapa que los seguros son un gran negocio para las compañías. Sin ir más lejos detrás de muchísimas aseguradoras de nuestro país encontramos a grande bancos o cajas de ahorro (que hoy día no pasan por su mejor momento).


Ante la situación económica actual todos nos planteamos cuáles son nuestras necesidades reales, y cuáles son los gastos en los que podamos recortar.


Como cualquier otro producto, los seguros no son inmunes a los avatares de la economía y cada vez más miramos por nuestro bolsillo a la hora de contratar un seguro de coche, un seguro de hogar o un seguro de salud. La propia cultura de nuestro país hace que no seamos precisamente responsables a la hora de plantearnos qué seguros debemos pagar y cuáles son los seguros que no son necesarios.



Si bien es cierto que no debemos pagar por lo que no necesitamos y que tampoco debemos situarnos en un punto precario, debemos ser responsable y conocedores de los seguros que son obligatorios.


Hoy vamos a ceñirnos a dos seguros que son conocidos por todos, los seguros de hogar y los seguros de coche. No vamos a hablar de seguro que afectan a profesionales (seguros para abogados, seguros para médicos, etc.)


Los seguros para coches o vehículos.


Cuando nos sentamos frente al volante, debemos tener siempre la mayor de las precauciones. Nos guste o no la conducción implica una serie de riesgos tanto para el conductor como para terceras personas. Bien seamos conductores esporádicos, conductores habituales o no conduzcamos nunca, nuestro vehículo debe estar asegurado.


La obligatoriedad de tener contratado un seguro de coche es la garantía de estar cumpliendo con la normativa y la ley. No solo es importante tener el seguro del coche al día por los posibles daños materiales, sino porque los seguros también cubren a las personas. Un propio conductor, los acompañantes, los demás implicados en un accidente o un tercero que nada tenía que ver se ve cubierto por el seguro. Hablamos del bienestar de las personas, los coches se reparan. 


No nos podemos olvidar de los aspectos legales de la responsabilidad civil y penal que puedan derivarse del siniestro. Es muy importante tener todos estos conceptos en cuenta a la hora de contratar un seguro y al renovarlo.


Otros seguros del día a día.


Muchas veces no somos conscientes de los seguros que tenemos contratados o deberíamos contratar. Por ejemplo cuando firmamos una hipoteca, el banco nos obliga a suscribir un seguro ante cualquier hecho que puede afectar al buen fin del contrato hipotecario.


Otro seguro del que no todo el mundo dispone y supone un error no contar con él, es el seguro del hogar. Los avatares de la vida pueden provocar que nos enfrentemos antes inundaciones, incendios o incluso terremotos. No tener un seguro en estos casos nos supondrá unos gastos más que altos y posiblemente nos pondrán es una situación muy difícil.


Cuando utilizamos los servicios de transporte público debemos ser conscientes de que no solo pagamos el uso del vehículo, sino otros gastos. Entre ellos encontramos el seguro obligatorio del viajero. Siempre debemos abonar por el uso del transporte público, pero más aún cuando somos conscientes de que la falta de billete implica que el seguro no nos cubra ante un riesgo que se llegue a dar.


Ni que decir tiene que cada vez que compramos una entrada para un espectáculo o acudimos a un gran evento, nuestra entrada es la prueba de que hemos abonado el acceso y por la cual tenemos derecho a los seguros obligatorios que se tendrán que haber abonado.



Por todo ello hay que tener claro que tener un seguro no es un acto de civismo y responsabilidad, sino una obligación para con nosotros, los terceros y la ley.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Reclamar al seguro

Es posible que como asegurado alguna vez te hayas visto en la tesitura de reclamar al seguro. Cuando el servicio prestado por la aseguradora no cumple lo que nos corresponde por la póliza, o en situaciones en las que no estemos satisfechos con la atención de nuestra empresa de seguros, debemos reclamar.
La mayoría de nosotros podemos pensar que reclamar a una aseguradora es un proceso engorroso y largo. Esta opinión viene dada de la idea general de que para reclamar algo hay que ir ante un juez. Esto no tiene que ser necesario si sabemos los pasos y las pautas a seguir en caso de querer reclamar al seguro.
En primer lugar animaros a que os quejéis y reclaméis lo que por contrato os corresponda, no tengáis miedo a reclamar nunca.


¿Cómo debo reclamar al seguro?

En primer lugar deberíamos ponernos en contacto con el número de atención al cliente de nuestra aseguradora. Creo que todos los que hemos llamado a un número de atención al cliente, bien sea al seguro o a una compañía telefónica, nos hemos sentido de la misma manera: "me han toreado y no me han arreglado absolutamente nada".

Aunque ya sabemos cual va a ser el resultado de llamar al numero de atención al cliente de nuestra aseguradora, debemos agotar esta vía antes de pasar a tomar las siguientes medidas.

Una vez agotado el intento de que nos lo solucione el número de atención al cliente y siendo infructuoso el intento, deberemos pasar a temas más serios. Las opciones para reclamar al seguro son las siguientes:

1-Las hojas de reclamaciones: Las aseguradoras son empresas de servicios y como tal, están obligadas a facilitar hojas de reclamación a sus clientes. La Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (Reformada por el Real Decreto Legislativo 1/2007) obliga a las aseguradoras a tener hojas de reclamaciones a disposición de sus clientes como empresas que prestan servicios. No lo olvides, tú pagas un servicio y la aseguradora debe ser responsable del servicio que presta. Es posible que la compañía de seguros no sepa que ese servicio se presta defectuosamente, y gracias a tu reclamación se solucione rápidamente.

Si optas por esta opción, debes tener claro que te deben hacer entrega de una copia sellada, con la que deberás acudir a la oficina de consumo para terminar de formalizar la reclamación.

2- Presentar un escrito ante el Defensor de Asegurado:  este paso número dos es el que yo os recomiendo que sigáis en caso de que el contacto con el número de atención al cliente haya sido infructuoso. Deberéis realizar un escrito vosotros mismos en el que deberán constar una serie de datos (aquí os dejo varios modelos dependiendo de que el seguro sea seguro de coche, seguro de hogar, seguro de moto,...).

Una vez realizado el escrito deberéis presentarlo en el registro de la compañía o su recepción. Suelen encontrarse en las sedes sociales de las aseguradoras. Importante ir con dos copias, una para vosotros (donde os estamparan un sello con la fecha de entrada) y otra para ellos. Es importante que nos sellen la copia, ya que si pasados dos meses desde que entregamos el escrito en la aseguradora nos nos han contestado, podremos ir a la tercera vía (arbitral). Es importantísimo pasar por esta fase para ir a la tercera vía.

Si la sede social se encuentra en otra ciudad distinta a la tuya, deberás mandarla por Burofax de Correos.

3-Reclamación ante la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones: Si pasados los dos meses no se nos ha contestado o la contestación por parte de la aseguradora no es la que creemos justamente merecer, deberemos dirigir un escrito a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, donde nos solicitaran toda la documentación necesaria para terminar de reclamar a nuestro seguro.

Todos estos pasos son gratuitos para nosotros y antes de pensar en la vía judicial a la hora de reclamar al seguro deberíamos intentar estas otras opciones.


A modo de coletilla final, recordarte que por muy barato que sea el seguro de tu coche, seguro de hogar, seguro de salud,...tienes unos derecho que te son inquebrantables, como si hubieras contratado el seguro más caro.

Te repito, siempre reclama. Tu pagas y ellos deben responder por la prestación defectuosa de su servicio. Si no lo prestan como deben, la empresa aseguradora deberá resarcirte.

¿Qué debemos hacer después de un accidente con el coche?

Estar implicados en un siniestro no es una situación agradable para ninguno de nosotros. Como siempre decimos en el blog, lo más importante son las personas y no las cosas. Una vez que hemos comprobado que estamos bien, es hora de iniciar el proceso de dar parte al seguro.
Después de sufrir un accidente es normal que nos encontremos nerviosos y comencemos a tener dudas sobre como debemos actuar. La realidad es que cumplimentar el parte del seguro de coche de los implicados, es una situación incomoda. Los nervios por el accidente, el miedo a quién nos enfrentamos, las posibles penalizaciones de la aseguradora y el "susto", nos ponen en una situación difícil y en muchos casos tensa.
Para intentar contrarrestar estas situaciones lo mejor es que tengamos claros los pasos a seguir.



¿Qué es lo primero que debo hacer tras un accidente?

Tras comprobar que los ocupantes del coche se encuentran bien, debemos realizar los siguientes pasos:

1º Llamar a los servicios de emergencia en caso de que halla heridos o pensemos que puede haberlos: en este caso no hay que dudar, ante la mínima duda llama a los servicios de emergencias (112).

2º Ponerse el chaleco reflectante: esta acción es de vital importancia, tanto para nuestra seguridad (pues aumenta nuestra visibilidad), como para la seguridad de los demás usuarios de la vía. Que los nervios te jueguen una mala pasa: ¡Ponte el chaleco reflectante!

3º Coloca los triángulos de señalización homologados: deberás llevar obligatoriamente dos triángulos homologados. Debes sitiarlos uno por delante y uno por detrás del vehículo con una distancia de 50 metros (unos 100 pasos aproximadamente). Si el siniestro se ha producido en una vía de único sentido o en una calzada de más de tres carriles, sólo será necesario colocar un triangulo en la parte posterior del coche.

Recuerda que toda persona que abandone el vehículo deberá llevar un chaleco reflectante. Antes de iniciar un viaje cerciórate de llevar tanto los chalecos como los triángulos homologados. No estar en posesión de este material nos puede acarrea runa sanción administrativa bastante desagradable dada la situación.

¿Que datos debo recoger o anotar del otro implicado en el accidente?

Es muy importante que tomes los datos de todos los vehículo implicados en el accidente. Deberás anotar la matrícula, la marca y el modelo de los vehículos involucrados. En caso de que existan testigos del accidente, seria aconsejable que les solicites sus datos para poder aclarar lo que ha pasado. 

Si por algún causal alguno de los implicados tratara de darse a la fuga del lugar del accidente, debes anotar su matricula y demás datos y ponerlo en conocimiento de los cuerpos y fuerzas de seguridad (máxime si hubiera heridos) cuanto antes.
La tecnología hace que hoy en día todos tengamos un teléfono con cámara integrada, si puedes, haz fotos del lugar del siniestro. Pregunta a tu aseguradora si tiene alguna aplicación para ello, la mayoría ya disponen de ellas totalmente gratis para sus asegurados.

En caso de que no este claro como ha sucedido el accidente o no se llega a un acuerdo entre los implicados, llama al 112 informando de lo ocurrido para que se persone una patrulla de policía o Guardia Civil. Decir que en caso de que sólo existan daños en "chapa", muy probablemente no acudan a lugar del accidente. No obstante en caso de acudir, el atestado que levanten es muy valorado por las aseguradoras o compañías de seguros.

Si has conseguido llegar a un acuerdo sobre como han ocurrido los hechos y el otro conductor está de acuerdo, es momento de rellenar el parte o declaración amistosa.

¿Cómo se cumplimenta el parte o declaración amistosa?

Estos partes nos los facilita la aseguradora y son formularios sencillos de rellenar. Cuanto más claro esté el parte, mas sencillo sera que los seguros puedan actuar, procura rellenarlo detalladamente y bien explicado. Es siempre buena idea utilizar la zona de dibujo para explicar lo sucedido, en caso que tu parte no lo contenga, realizalo en la parte posterior.


Debes detallar los daños, los heridos, las personas implicadas, testigos,..así facilitas la gestión de la compañía aseguradora. Si se han producido otros daños materiales debes plasmarlo en el parte amistoso. Lo que no conste en el parte amistoso, no existe para la aseguradora.
Desde aquí te recomendamos que te cerciores de que el otro conductor es quién dice ser solicitándole el D.N.I para comprobar firma y datos. No tiene ninguna obligación de mostrártelo, pero es una buena manera de analizar si realmente está todo en orden. Ante la duda de que el coche no se encuentre en situación regular (sustraído, sin papeles, sin seguro,...) llama inmediatamente al 112 para que se persone una patrulla de policía o Guardia Civil.

Una vez rellanado el parte ponte en contacto con tu aseguradora y ella se ocupará de toda la gestión.

Los elementos fundamentales del seguro

La intención de este blog es ofrecer una serie de pautas y contenidos referidos al mundo de los seguros. Es muy importante tener claros una serie de conceptos sobre el seguro y el contrato de seguro a la hora de suscribirlo. No se nos exige ser abogados ni juristas para obligarnos a la hora de firmar un contrato de seguro para nuestro vehículo, pero como ya dijimos en nuestro artículo sobre "Cómo elegir el mejor seguro de coche" , un consumidor bien informado es un buen consumidor.




Vamos a explicar muy brevemente y con un lenguaje sencillo los elementos fundamentales del seguro en general.

¿Por qué debo conocer los elementos fundamentales del seguro?

Cuando contratamos un seguro, estamos obligándonos en base a ese contrato. De los contratos surgen obligaciones para las partes que los suscriben o firman, y deberíamos tener muy claros todos los contenidos de ese documento. La aseguradora nos ofrece un contrato, que en derecho mercantil se conoce como "contrato de adhesión", que se caracteriza porque una de las partes contratantes (aseguradora) nos plantea un "contrato tipo" y que no está sujeto a negociación (en la generalidad de los casos).

Esta situación hace que el futuro asegurado deba aceptar sí o sí las clausulas contenidas en ese contrato. Esto es algo bastante peligroso para quién desconoce la terminología legal (osea el 99% de los asegurados), ya que de ese contrato que "no comprendemos" nacen obligaciones para nosotros. Generalmente son obligaciones como el pago de la póliza del seguro, el aviso a la aseguradora en caso de siniestro, ...

Tener claros los conceptos nos ayudará a comprender mejor a lo que nos estamos obligando.

¿Cuáles son los elementos fundamentales del seguro?

Los elementos fundamentales del contrato son tres: el interés, el daño y el riesgo.

- El interés: es la relación que tenga un contenido económico entre un sujeto y un bien. Por ejemplo nuestro estupendo coche. 

Esta definición de obtiene a su vez de tres elementos: un sujeto (nosotros), un objeto (nuestro coche) y una relación económica entre el sujeto y el objeto (la utilidad que obtenemos del objeto y que es susceptible de valoración económica)

- El daño: es la lesión total o parcial del interés existente o previsto que se produce cuando se realiza un riesgo asegurado. 

- El riesgo: es la posibilidad de un evento dañoso.

Sin estos tres elementos el seguro no puede darse. Deberán encontrarse simultáneamente a la hora de hablar de un seguro.


¿Dónde puedo informarme sobre más conceptos de seguro?

Si eres un consumidor avispado y quieres informarte un poco más sobre otros conceptos básicos sobre el seguro, continua leyendo el blog o consulta la Ley de contrato de seguro.

Nosotros vamos a irte ofreciendo una serie de artículos en los que te guiaremos poco a poco para que entiendas mejor el mundo del seguro.

Cómo elegir el mejor seguro de coche

Sea tu primer seguro o bien te encuentres en periodo de renovación, quieras uno o no quieras tendrás que contratar una póliza de responsabilidad civil para tu vehículo. Estar familiarizado con una serie de conceptos nos puede ahorrar un dinero importante a la hora de contratar un seguro o renovar el seguro de nuestro vehículo. Plantearse una serie de cuestiones sobre el seguro del coche que vamos a contratar es una de esas decisiones que no podemos dejar para el último día.




¿Contratar un seguro a terceros o a todo riesgo?


Estos dos términos nos son conocidos a casi todos a la hora de hablar de seguros de coche, pero conviene tener un poco más claro el concepto para poder elegir mejor la opción de seguro que mejor se adapte a nuestras necesidades. 

Las pólizas a terceros (el mínimo imprescindible que nos obliga la ley a contratar, que buscan resarcir el daño a un tercero) y las pólizas a todo riesgo (que nos cubren también los daños propios) difieren entre ellas en una serie de mejoras escalonadas (que incluya las lunas, ocupantes, robo del vehículo, incendio,...) que siempre cubrirán el mínimo establecido por ley para la responsabilidad civil que pueda derivar de los daños ocasionados en otros conductores, peatones o bienes.

Una opción intermedia son los seguros de coche a todo riesgo con franquicia. Estos seguros, funcionan como seguro a terceros hasta ciertos baremos de desperfectos en el propio vehículo. Para hacerse una idea pondremos un sencillo ejemplo:

Si tenemos, contratado un seguro a todo riesgo con franquicia que cubra 600 euros, y colisionamos con otro vehículo produciendo 1000 euros en desperfectos a nuestro vehículo, nuestro seguro cubrirá esos 600 euros iniciales y los 400 euros restantes los pagaremos nosotros.
Estos tipos de seguros de coche permiten un ahorro a corto plazo pues la cuota disminuye, pero en caso de siniestro podemos encontrarnos con que nos toca poner un dinero del quizá no dispongamos.

En la elección de un tipo de cobertura u otra, tenemos que tener claro si podemos hacer frente al riesgo eventual de tener que pagar de nuestro bolsillo el resto de dinero. No debemos dejarnos engañar por los precios. Si un seguro es muy barato y tiene poca cobertura, muy seguramente nos saldrá caro a largo plazo. Siempre es mejor contratar una póliza con una mejor cobertura y un precio un poco más elevado, que asumir nosotros el riesgo y los posibles gastos por desperfectos.

¿Qué compañía de seguros elegir?


Las aseguradoras de coches procuran captar clientes o mantener los que ya tienen a base de bonificaciones, promociones, premios, variaciones por razón de edad, del color del coche, partes presentados etc...no es una decisión fácil tal y como se encuentra el mercado asegurador en la actualidad.

Muchas veces, al igual que pasa con el mercado de telefonía móvil o Internet, la oferta es tan amplia y tan dispar que el consumidor piensa que ni tiene tiempo ni ganas de ponerse a cambiar el seguro. Estos pequeños "actos de pereza" nos están sacando euros del bolsillo sin darnos cuenta.

Los comparadores de seguros.

Merece la pena comparar seguros y coberturas. Un consumidor informado es capaz de tomar mejores decisiones a la hora de adquirir un producto como los seguros de coche. Actualmente existe bastantes "comparadores de seguros" a nuestro alcance, que facilitan un primer acercamiento para conocer las condiciones de nuestro futuro seguro de coche.

No obstante, desde este blog os recomendamos que toméis esas ofertas como una información más a la hora de analizar vuestras opciones. Una buena manera de utilizar estas herramientas de búsqueda es realizar una primera valoración de los ofertas que se nos ofrecen en función de nuestras necesidades y después ir una a una analizando en cada aseguradora esos precios y esas coberturas.

Si te has decidido por un seguro en particular acude a la oficina de la aseguradora y pregunta al agente de seguros, te atenderán encantados y podrás disipar todas las dudas que puedas tener.

Las aseguradoras que ya conocemos.


Los seres humanos basamos nuestras tomas de decisiones en base a una serie de procesos de los que no somos conscientes la mayoría de las veces, en este caso si podemos ser conscientes de uno de uno de esos procesos: la experiencia pasada o cercana.

Si vas a contratar un seguro de coche te recomendamos que preguntes a tu circulo cercano sobre la experiencia con una u otra aseguradora, ellos no te quieren vender un seguro así que su opinión esta libre de ser parcial.

Nuestra experiencia previa es también fundamental, no renueves con una compañía que te dejo tirado por muy buena que sea su oferta o por muchas promesas que te hagan. No obstante si ya tienes una serie de seguros contratados con alguna compañía (hogar, profesional, mascotas,...) sería interesante que hablaras con ellos y les preguntaras por sus campañas de fidelización de clientes. Si ya estas en una aseguradora, el agente podrá hacerte mejores ofertas para tu seguro de coche.

¿Qué coberturas contrato en mi seguro?

Sin duda este punto es el que más puede abaratar o encarecer mi futuro seguro de coche, tomar una decisión basa en los riesgos reales y no "sobreasegurar" es el punto más importante y el que más nos cuesta analizar.

¿Debería contratar un seguro a todo riesgo para un coche de más de cinco años?, rotundamente, no. La mayoría de los automóviles españoles pertenecen a la gama media y pierden valor muy rápido. Según pasa el tiempo tu coche pierde valor en los baremos de las aseguradoras y poco a poco comenzaran a ser más reticentes a aceptar reparar los posibles daños causados.

¿Debería incluir las lunas en mi seguro?, seguramente, sí. Los daños a las lunas pueden ser causados por infinidad de factores (pequeños impactos, vandalismo,...) y no siempre vamos a necesitar un cambio de luna. las aseguradoras nos ofrecerán una solución que a ellos les saldrá rentable por sus acuerdos específicos con talleres expertos en lunas. 


No obstante, la póliza de seguro de coche se renueva anualmente, en caso de haber tomado una mala decisión podremos enmendar el error al año siguiente. No hemos contratado una hipoteca, sino un producto anual. El siguiente año habremos aprendido de nuestros errores y seremos más cautos.